¿Qué es un MOOC?

Los MOOC: orígenes, historia y tipos

En noviembre de 2012, el periódico The New York Times publicó el artículo “The Year of the MOOC” en el que se declaraba que el año 2012 había sido el año de los Massive Open Online Courses (MOOC) debido a la amplia atención que había recibido este nuevo término por parte de los medios de comunicación y la comunidad educativa mundial.
¿Qué es un mooc?

Un MOOC (Massive Open Online Course) es un Curso Online, en Abierto y Masivo. Traduciéndolo un poco, lo que quiere decir es que es un curso a distancia, accesible a través de internet donde se puede apuntar cualquier persona y prácticamente sin límite de participantes.

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El nacimiento de los MOOC

El primer curso en línea que recibió el apelativo de MOOC fue el curso “Connectivism and Connective Knowledge” organizado por George Siemens y Stephen Downes en la University of Manitoba (Canada) en agosto de 20084. En este curso de 12 semanas de duración se inscribieron aproximadamente unos 2.300 estudiantes de diferentes partes del mundo5. Evidentemente, no tuvo el mismo éxito que los MOOCs actuales, pero abrió el camino a los MOOCs actuales. Durante este curso, el término MOOC fue acuñado por Dave Cormier y Bryan Alexander5.

origenm1Posteriormente, George Siemens, Stephen Downes y Dave Cormier organizaron otros cursos MOOC similares (CCK09, CCK11, CCK12, Future of Education, PLENK, LAK11, LAK12, Change11, Critical Literacies), que en total acumularon más de 20.000 inscripciones entre todos ellos.

Sin embargo, el primer curso MOOC que realmente tuvo un éxito asombroso fue el curso “Introduction to Artificial Intelligence”, organizado en otoño de 2011 por Sebastian Thrun, profesor de Stanford University, y Peter Norvig, director de investigación de Google. En poco tiempo, unas 160.000 personas repartidas por todo el mundo se apuntaron a este curso sobre inteligencia artificial. Debido a este éxito, Sebastian Thrun abandonó su puesto como profesor en Stanford University y fundó la plataforma Udacity.

El siguiente curso de gran éxito fue “Circuits & Electronics” en la primavera de 2012, organizado por el profesor Anant Agarwal del Massachusetts Institute of Technology (MIT) en su plataforma MITx, con más de 120.000 estudiantes inscritos de todo el mundo.

El éxito inesperado de estos dos cursos fue el detonante de la actual atención que reciben estos cursos. Poco después, los profesores Andrew Ng y Daphne Koller, también de Stanford University, fundaron la plataforma Coursera y comenzaron a ofrecer cursos a partir de abril de 2012.

Breve historia

  • Los orígenes

El fenómeno MOOC está íntimamente ligado a otros dos fenómenos que han tenido lugar principalmente durante los últimos diez años:

  • El auge de los contenidos publicados en abierto y en especial los Recursos Educativos Abiertos (en inglés, Open Educational Resources).
  • El aprendizaje social abierto (Open Social Learning).

Los Recursos Educativos Abiertos

Desde que en el año 1999, el MIT lanzase su proyecto OpenCourseWare, al principio poco a poco, pero después de manera imparable, han sido muchísimas las instituciones de educación superior que han creado sus propias versiones del mismo y puesto a disposición del público en general, a través de Internet, los contenidos de muchas de las asignaturas de sus programas de estudio.

El entorno iberoamericano de las instituciones universitarias de educación superior ha desempeñado un papel muy importante en el proyecto OpenCourseWare. Desde Universia, la red de universidades iberoamericanas, se motivó y estimuló el que las universidades miembro de esta organización se adhirieran al proyecto liderado por el OpenCourseware Consortium. En la actualidad (año 2013), unas 50 universidades de Iberoamérica forman parte de la sección del consorcio organizada por Universia y más del 60% de la universidades públicas españolas tienen un lugar web dedicado al proyecto.

Muchas otras instituciones, cuando no personas a título individual, también han puesto sus contenidos de elaboración propia a disposición de la comunidad utilizando sus propios modelos de publicación, formatos y tecnologías, siempre a través del uso de la Red.

El Open Social Learning

El fenómeno de la Web 2.0 ha implicado la constatación de que el usuario de la Red es el principal protagonista y que la Red es usada principalmente como medio de comunicación interactivo más que como sistema de redifusión masiva. Las iniciativas que han triunfado en esta versión de Internet son las que dan voz al usuario para que aporte, colabore, interactúe, etc., y que dichas aportaciones sean devueltas al resto de los usuarios en forma de conocimiento compartido.

Una de las motivaciones comunicativas que llevan a los usuarios a utilizar la Red es su necesidad de satisfacer sus propias y específicas necesidades de aprendizaje. Por ello, los usuarios han poblado la red de tutoriales y manuales interactivos acerca de cómo resolver cualquier problema o aprender cualquier técnica, desde cómo escribir un cuento hasta cómo resolver ecuaciones complejas, pasando por cursos de cocina, contabilidad, matemáticas o física, por citar unos pocos ejemplos de la amplia variedad disponible.

Aprender es una necesidad biológica y los usuarios de la Red han comenzado a utilizarla para cubrir esa necesidad de una manera informal, a veces buscando las fuentes originales de información, otras buscando la organización sobre esas fuentes propuesta por alguien que ya haya aprendido y, en otras, eligiendo la opción de seguir un curso formal sobre el tema, aunque no posea la posibilidad de otorgarle acreditación alguna del conocimiento adquirido.

Orígenes, historia y tipos de MOOC

Arribo

En febrero de 2013 aparece el primer estudio de un MOOC finalizado con éxito en la Universidad Duke en Durham, Carolina del Norte, Estados Unidos. No hablamos de una universidad de poca importancia, se encuentra en el número 23 del ranking internacional de universidades, y nos da una aproximación de lo que sucedió en su primer curso MOOC de BioTecnología del doctor Roger C. Barr.

Los datos reales del curso son enormes, quizá aprendiendo a crear un curso de estas características el lector pueda hacerse una idea de lo que puede llegar a necesitar: 

  • 8 semanas de trabajo
  • 11.3 horas de video
  • 97 videos publicados
  • 22 GB de datos
  • 1052 archivos
  • 18 actividades, incluyendo evaluaciones iniciales, medias y finales etc. 

La mayoría de los estudiantes tenían conocimientos suficientes para terminar el curso con éxito, graduados o licenciados universitarios que deseaban aumentar su CV y sus conocimientos sobre el tema.

png;base6499aa1eda3a3542ae Estudios de los alumnos matriculados en el curso

Esta figura muestra las motivaciones principales de los estudiantes para enrolarse en el curso, y el motivo principal es que puede ser divertido, es decir la simple “curiosidad” frente a la utilidad real del mismo.

Todos estos datos variarán con el tiempo, en cuanto los MOOC sean parte esencial del sistema educativo.

png;base6415d27775d985246aMotivación de los alumnos para enrolarse en el curso

De este modo podemos observar como en los primeros años de los MOOC los estudiantes tienen diversos motivos para realizarlos, pero viendo el pobre seguimiento que tienen y que al final del curso son muy pocos los que terminan todos los módulos, podemos concretar que el motivo fundamental hoy por hoy es la “curiosidad”.

png_base64f77213bd11cb29bcLa motivación principal es el interés o “curiosidad”

En un futuro estos motivos serán otros y el número de personas que deseen realizar este tipo de cursos será mucho mayor y más homogéneo que en sus inicios. 

Las estadísticas disponibles en los cursos de Coursera permitieron al Dr. Barr obtener una serie de datos sobre su curso que no dejan de sorprender, aunque en mi opinión se deben más a la curiosidad que despiertan que a la realidad de los estudiantes que los cursarán en un futuro.

Algunos de estos datos reflejan la ejecución de los vídeos durante las 8 semanas de duración (Ver Ilustración 8) que tuvo el curso y puede observarse cómo disminuye la atención exponencialmente hasta quedarse en un número de estudiantes relativamente estable desde la mitad del curso en adelante.

png;base64a3629c49415a8773Visualización de los vídeos del curso a lo largo de las 8 semanas de duración.

No podemos olvidar que la tasa de abandono de los MOOC está rondando el 95%, pero en mi opinión esta tasa de abandono en estos primeros años se basa también en la propia “curiosidad” que están generando estos cursos en la red. Los estudiantes quieren saber de qué se trata y las estadísticas actuales no muestran estos datos. Creo que resultaría interesante incluir en el registro una casilla que indicase si solo desea probar el curso, algo así como “Estudiante oyente”. Esto mejoraría las estadísticas, al menos en estos momentos iniciales en que los MOOC despiertan tantas expectativas.

png;base644c8fd5b757a95289Alumnos que se certifican el curso frente a los registrados inicialmente

Algunos de los resultados obtenidos de este estudio, independientemente de los datos estadísticos del mismo manifiestan que: 

  • El 25% de los estudiantes que completaron con éxito las actividades de la primera semana del curso lo terminaron correctamente. Aproximadamente unos 313 de unos 37 países, la mayoría de ellos licenciados, aunque 10 de ellos no tenían formación universitaria superior.
  • Los estudiantes que no completaron los estudios citaron como motivos fundamentales la falta de tiempo y sus insuficientes conocimientos anteriores sobre el tema en cuestión. La curiosidad hizo que estos estudiantes se enrolasen en el curso sin tener los conocimientos adecuados para su realización.
  • El curso se realizó bajo la tecnología de Coursera, que está en constante desarrollo, lo que motivó diferentes interrupciones aunque generalmente leves, y a opinión del Dr. Barr la plataforma fue suficientemente satisfactoria.
  • Las claves del éxito del curso, fueron la paciencia, flexibilidad y resistencia de todo el equipo de trabajo. 

Conclusión


Tecnologías, educación y formación

La revolución tecnológica imprime nuevas orientaciones en el discurso y las prácticas educativas. En un primer sentido, las ventajas derivadas de la innovación tecnológica en el ámbito educativo no pueden dejar de ser señaladas. Resulta difícil exagerar, por ejemplo, lo que la didáctica debe a la tecnología, tanto en el ámbito de la planificación y programación pedagógica, como en lo tocante al desarrollo de metodologías y prácticas de educación interactiva. La tecnología aporta recursos y estrategias de organización visual, mental y cognitiva que, ajustadas a las condiciones y características de cada caso, potencian los procesos de aprendizaje y consolidan la adquisición de competencias en diferentes campos de conocimiento.

La propuesta de las “Aulas virtuales”

En la última década del siglo XX se han multiplicado los intentos de adaptación de las utilidades y herramientas de Internet al campo de la enseñanza a distancia, lo que está dado origen a un movimiento interdisciplinado en el que participan especialistas en Tecnología Educativa, Psicología, Informática y Diseño cuyo objetivo central es el desarrollo de estructuras organizativas de naturaleza formativa que genéricamente suelen denominarse aulas virtuales. La propuesta estriba en superar el aislamiento en que tradicionalmente han operado las diferentes disciplinas pedagógicas y comunicacionales en un intento común de producir saber científico capaz de orientar y optimizar los procesos educativos basados en la transferencia de información, la construcción del conocimiento y su transformación en intercultural.

Tipologías de aulas virtuales

Si se estableciese una tipificación en función de la organización tecnológico-comunicacional, nos encontraríamos que en las aulas virtuales los procesos de enseñanza y aprendizaje combinan momentos de trabajo personal (autoconsulta, análisis, síntesis, comparación, experimentación mediante simulación de procesos, creación de monografías…), contacto bilateral con los profesores (mediante tutoría telemática, teleconferencia, etc.) y de trabajo inter-colaborativo (por medio de listas de correo, canales de conversación por teclados, etc.). Los materiales elaborados por alumnos y profesores se confeccionan con herramientas digitales (procesadores de textos, de gráficos, programas de captura, síntesis y visionado/audición, maquetadores de hipertextos, etc.) y se transmiten vía módem por correo electrónico, FTP, depósito y visualización en un servidor web, videoconferencia, etc. 

Más Info


Las cualidades de un buen comunicador

¿Qué cualidades distinguen a un buen comunicador? ¿Cuáles serían los requisitos imprescindibles para manejar con maestría el arte de la comunicación?

Más allá de ciertas habilidades clásicas:

  • Sentido común, gusto por la palabra, facilidad para la escritura, curiosidad, capacidad de síntesis…

Y de otras indudablemente más modernas:

  • Interés por las “nuevas” tecnologías (blogs, redes sociales, HTML…), lenguaje visual (edición de vídeo)…

Hay una serie de capacidades que deberían acompañar a todo aquel que se dedique profesionalmente a la comunicación;  y a cualquiera que dependa de ella para su actividad laboral: directivos, políticos…

Veamos algunas:

Equidistancia

Ya decía Aristóteles que la virtud se encuentra en “el justo punto medio”.

Ya se trabaje desde dentro de una organización o como asesor externo, es básico tomar cierta distancia de los problemas.

Hay que arrimarse, como dirían los taurinos, conocer la sensibilidad de la organización, su historia, su evolución y ofrecer soluciones que valoren todos estos antecedentes pero desde un plano de cierta lejanía, apoyadas en criterios técnicos.

Sencillez

“No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela”, Albert Einstein.

Denostada en su momento, la sencillez está llamada a convertirse en una virtud capital.

En un mundo cada día más complejo, se demandan soluciones sencillas, personas que sean capaces de simplicar el conocimiento y hacerlo accesible a todo el mundo.

El éxito, al menos en el ámbito de la comunicación, vendrá de extraer el conocimiento, simplificarlo y hacerlo más accesible.

Capacidad para emocionar a través de historias. Más cuentos y menos cuentas

“En lugar de trabajar con ecuaciones es preferible trabajar con narrativas”. Luis Arroyo.

Si queremos llegar a nuestro público, influirlo, persuadirlo… es imprescindible hacerlo a través del sentimiento, de la emoción, de una historia que les impacte.

Multimedia

Tradicionalmente, los profesionales de la comunicación debían adaptar su mensaje al medio al que se dirigían.

En este sentido, nada ha cambiado; solo el entorno (web 2.0, redes sociales…) y algunos formatos (transmedia, preemiencia del vídeo y la imagen…).

Comunicación = solucionar problemas

Si dejamos a un lado prácticas románticas sobre el valor de la palabra, nuestro oficio -como casi todos- se centra en ofrecer soluciones a problemas, en satisfacer las demandas de nuestros clientes.

Y para ello, el primer paso es conocer estos problemas con el máximo detalle.

Psicología

Por muy bueno que se sea en el plano técnico, es básico acercarnos a la psicología de las personas, de las organizaciones.

Conocer sus motivaciones nos ofrecerá una información imprescindible que hemos de integrar en las soluciones que aportemos.

Reinventarse y evolucionar

La misma receta que ofrecemos a nuestros clientes o en nuestras empresas.

Es imprescindible conocer qué valoración se realiza de nuestro trabajo, qué opinión se tiene de nosotros para pulir ciertos detalles, mejorar ciertos aspectos, reinventarse y evolucionar constantemente.

La formación, es una obviedad, debería ser continua. Nunca se deja de aprender, y menos en un entorno tan cambiante como la comunicación.

competencias básicas en perfil de comunicador

Hace 9 años se reflexionaba sobre el boom de las carreras de comunicación, hoy es más importante hacerlos sobre las habilidades y conocimientos que son necesarios en esta sociedad globalizada básicamente por las tecnologías.

¿Qué hacer cuando nuestra disciplina vive en la indefinición entre los social y lo humanístico? ¿Qué hacer cuando parece que lo humanístico está peleado con la tecnología? Y así podríamos seguir formulándonos un sin fin de preguntas a las cuales podríamos darles una, dos o ninguna respuesta. Si consideramos que “…también ha cambiado la forma como entendemos el fenómeno comunicativo. Nuestro paradigma de la comunicación. Describir todos estos cambios es una tarea inabarcable en un texto como éste, por lo que tendremos que concentrar nuestra atención en unas cuantas tendencias que, a mi juicio, se encuentran entre las principales determinantes del mainstream del cambio en el terreno de la comunicación organizacional.

Estas tendencias son:

a) Búsqueda de un nuevo paradigma de comunicación.
b) Percepción de la realidad organizacional como paradójica.
c) Enfoque estratégico integral.
d) Mayor especialización del comunicador.
e) Preponderancia de la comunicación interpersonal.
f) Incorporación de nuevas tecnologías.
g) Utilización de recursos externos a la organización.

En el perfil del/a comunicador/a:
– Debe haber una capacidad para abarcar un entorno de comunicación con alguna simplificación cuantitativa,
– Debe haber cualidades interpretativas y creativas sobre los mensajes que circulan en él
– Un conocimiento de los interlocutores y los tipos de agentes en relación,
– Así como las condiciones para llevar la comunicación de todos a los mejores resultados y logros para sus participantes.

No es que en la Facultad hayamos consolidado la formación en cada una de las destrezas básicas, pero como en otros centros supongo, se identifican mejor que hace unos años las destrezas y conocimientos que podrían dar cierta autosuficiencia en comunicación.

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El camino que estamos depurando sobre lo que es imprescindible o conveniente para la comunicación contemporánea se debe ir concretando, a la vez, cómo esas destrezas básicas que organizan el plan de nuestras asignaturas.
En la mitad de las prácticas, los alumnos deben ejercitar estas competencias:
  • Encontrar los datos abiertos sobre audiencias locales, identificar imágenes más visibles, representar en un diagrama la comunicación local y perfilar los grupos de intereses locales
  • Ejercitar formas de representación y visualización, con crítica, análisis de relatos y gráficos y transformación creativa de la comunicación textual y visual
  • Identificar los asuntos o temas de interés, interpretar los símbolos y las alusiones de otros discursos, conocer los diferentes contextos en una comunicación concreta y saber reunir colaboradores para proyecto puntuales
  • Reconocer protagonismos en la comunicación, conocer y tratar las distintas sensibilidades en una comunicación local y ser capaz de concentrar atención y actividad en acciones locales.

Autor: Daniel Martí


Video extra (me pareció importante):


BIBLIOGRAFÍA:

Habilidades y conocimientos necesarios para que el comunicador pueda sobrevivir en una sociedad globalizada

¿Qué es el MOOC?

MOOC y orígenes

Competencias de un comunicador

Cualidades de un buen comunicador

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